Algo cambió en mí no porque lo
quise o lo busque sino porque sucedió.
Esta sociedad desde niños nos
prepara para estar insatisfechos, inconformes e infelices con lo que hacemos;
recuerdan las palabras de tu profesor decir: “puedes hacerlo mejor!...” nos
programan psicológicamente para estar siempre descontentos y necesitar más y más
y más y más…….”necesitas trabajar más, necesitas más apoyo, necesitas más
concentración, necesitas más, necesitas más…..
Esa programación que recibimos
desde la niñez y la cual aceptamos como borregos de rebaño precisamente bajo el
temor de la desaprobación, de la incompetencia o del rechazo, nos mantiene
ocupados peleando con el único objetivo de no escuchar nuestro propio ser, nuestro propio
sentir, nuestro interior. Nos
condicionan para creer que necesitamos a las personas, a las cosas para ser
felices.
La mayoría de nosotros hemos
perdido la capacidad natural que teníamos cuando niños de disfrutar.
Si salimos de paseo lo que
hacemos es tomar fotos vemos la realidad a través de un lente pero no
disfrutamos, luego la publicamos con el fin de buscar apoyo, aprobación, fama.
Ya no disfrutamos de una buena
comida o una buena bebida porque nos metieron en la cabeza que ciertos
alimentos son malos para la salud del cuerpo….!paja!... lo único perjudicial
para su cuerpo y su espíritu es el negarse a disfrutar de la realidad. Claro
que no me refiero a los excesos al dejarse llevar y dejarse manipular o
programar por un vicio. Dejamos de disfrutar de una buena conversación porque
nos dijeron que tenemos que convencer al otro o que teníamos que ser aprobados
por el otro, dejamos de mirarnos de tocarnos de convivir con el otro de confiar
en el otro, porque nos dijeron que si confiabas ibas a ser traicionado y que si
eres traicionado eso hace parte de la vida y de vivir con el otro.
Nos programaron para que nos
sintiéramos frustrados, para que anheláramos un fin, un ideal, una meta, un
sueño, el éxito, el triunfo, para alcanzar algo. Pero resulta que no
necesitamos ese sueño, esa meta, no necesitamos alcanzar o lograr nada. No
necesitamos tener sueños, ni ideales, ni metas, no necesitamos luchar para
alcanzar victorias no necesitamos pelear batallas con nadie ni con nosotros
mismos, no necesitamos ir a ninguna parte porque ya estamos aquí.
No necesitamos vivir con el ideal
de felicidad. Viva y disfrute, despierte de ese estado de frustración déjese de
pendejadas y siéntase vivo porque lo está
y sea feliz, sea consciente de su existir con todo lo bueno y lo malo y
sea feliz.